¿Quién se resistiría a pasearse por un parque con este nombre? Situado en la salida natural de Málaga, al final de Ciudad Jardín, este parque ha transformado esta parte de la ciudad malagueña. Lo que antes era una parcela marginal de una zona deprimida de Málaga, se convirtió en esta maravilla, donde las Palmeras Reales cubanas junto con unas estructuras metálicas curvas que hacen las veces de pérgolas, son protagonistas. La constructora Bonifacio Solís nos contrató para hacer realidad este magnífico proyecto.