Estos jardines verticales están hechos con planta 100% natural, que se ha tratado para conseguir su estabilidad a lo largo del tiempo. El tratamiento consiste en sumergir las plantas recolectadas en una mezcla de glicerina y agua, de tal forma que este nuevo fluido sustituye a la savia en el interior de la planta. Al ser naturales, hay que respetar ciertas reglas para que estos jardines verticales no se estropeen:

  • Uso exclusivo en interiores
  • No pueden estar expuestos a radiación solar directa
  • No pueden estar cerca de una fuente de calor (estufas, chimeneas…)
  • No se pueden regar
  • No se puede tocar ya que el vegetal estabilizado ha perdido su capacidad para crecer

Además de musgo de distintas texturas (plano, en bola, liquen escandinavo de distintos colores) que se combinan para obtener volumen, también se pueden poner plantas estabilizadas con el mismo tratamiento: helechos, Adianthum… para conseguir creaciones realmente originales.