Los dueños de este gastrobar de Marbella tenían claro que la solución a una gran pared que domina la estancia era un jardín vertical. Tuvimos que hacer la instalación en varias fases, ya que el suelo del local es de hormigón pulido, y corría el riesgo de mancharse mucho con los restos de tierra, etc… que inevitablemente caen al suelo. Gracias a una buena planificación de los trabajos, el resultado es espectacular. Habiendo sido testigos del mimo con que los dueños se han dedicado a la decoración del entorno, no nos cabe duda de que el local va a ser un éxito ¡Suerte a Agüitasalá y gracias por contar con nosotros!