Estos jardines verticales surgieron como alternativa a los jardines verticales naturales-

Están hechos a base de musgos y líquenes naturales sometidos previamente a un tratamiento de conservación a base de glicerina. Ésta desplaza al agua dentro de la planta, de manera que se interrumpen los procesos vitales en ella pero no se pierde ni su aspecto ni su tacto naturales. Se estabiliza la planta de forma permanente.

Se completan las decoraciones con diferentes plantas estabilizadas por el mismo principio.

Estas composiciones tienen la ventaja de que no necesitan mantenimiento alguno: ni agua, ni nutrientes.

Tienen una duración de más de 15 años. Su única limitación es que tienen que instalarse en interiores, y resguardados de la incidencia directa del sol.

 

 

 

La superficie que se crea con estos musgos y líquenes son de una porosidad altísima, lo que le confiere una alta capacidad para amortiguar el ruido ambiental.

El proceso de montaje de estos jardines verticales es el siguiente: se toman las medidas del emplazamiento, se prepara la base con unos tratamientos especiales y se cubre con el musgo, completando con plantas colgantes tipo lycopodium, echium, etc…Para dar más movimiento y volumen al conjunto.

 

Hay que tener en cuenta en todo el proceso que se trata de planta natural estabilizada, y por lo tanto se trabaja con tejido vegetal natural. Es muy importante que tanto los procesos como los materiales sean respetuosos con estos tejidos.